ORIENTACION ESCOLAR

Orientador: Eduardo Cáceres 

En nuestro Liceo Bicentenario, Monseñor Enrique Alvear, especialmente desde el área de orientación, buscamos ayudar a nuestros estudiantes, no sólo a que sean capaces de resolver los problemas de su vida académica y las dificultades a lo largo del proceso de aprendizaje, sino que, además, ayudarlos a clarificar la esencia de su vida y a buscar la mejora total de su persona. Está claro, entonces, que buscamos la formación integral de la persona que estudia con un fuerte compromiso en las altas expectativas.

Efectivamente, al proponernos que el alumno y la alumna maduren, se relacione con su entorno y se realice como persona estamos asumiendo una Orientación Educativa y humana, directamente relacionada con los Valores, la Cultura y la Convivencia Escolar.

 

 Hoy se afirma que uno de los pilares de la calidad de la educación, de sus logros sociales y personales, es el estilo de orientación y convivencia que se desarrolla en la comunidad educativa.

 

En nuestro Liceo, asumimos, con esperanza y responsabilidad, este gran desafío y queremos que tanto los profesores-educadores, nuestros estudiantes y toda la comunidad educativa, sientan verdaderamente este apoyo y acompañamiento.

Es así como, tanto la Orientación, como la Convivencia Escolar, cumplen una labor muy importante dentro del proyecto educativo del Liceo. A través de este equipo se busca guiar, conducir y ayudar a formar buenos estudiantes y mejores personas.

 

Buscamos animar a nuestros estudiantes para que sean capaces de resolver los problemas de su vida académica y las dificultades a lo largo del proceso de aprendizaje, además de ayudarlos a clarificar la esencia de su vida y en definitiva a ser más y mejores personas.

 

 Ayudarlos a que conozcan el entorno social en el que viven y a relacionarse de la mejor manera consigo mismo, con los demás, con Dios- trascendencia y con la naturaleza.

 

 

Queremos, encabezados por nuestro director, que nuestras intervenciones sean oportunas y de calidad, fortaleciendo nuestro trabajo y preocupación, no sólo a aquellos estudiantes con problemas especiales, sino que, nuestra tarea es prestar atención a todos y a cada uno de nuestros estudiantes para atender sus necesidades vitales y formarlos a través de sólidos valores y empapados por el espíritu de Don Enrique Alvear.

 

En síntesis, en esta área de Orientación tenemos el siguiente objetivo

 

Apoyar, y motivar a los estudiantes, desde la cercanía individual, para ser mejores personas, promoviendo hábitos, actitudes y respeto mutuo, fortaleciendo los valores y ampliando sus conocimientos a través de una formación integral que les permita desarrollar su propio proyecto de vida.

Estimada comunidad educativa: Estudiantes, docentes, asistentes, padres, madres y apoderados: En nuestro liceo, constantemente, estamos haciendo presente el valor de la solidaridad. Todos y todas ustedes saben que para muchas familias de nuestra comunidad educativa no les ha sido nada fácil poder salir adelante en los tiempos que vivimos. Lamentablemente, son muchas las que lo han pasado muy mal, no sólo en el aspecto emocional, sino que también en lo que respecta a la situación económica, también al frío y a su alimentación. Esto, sin duda, afecta en el ánimo y la educación de nuestros estudiantes.

Sin embargo, a pesar de las adversidades, seguimos realizando acciones solidarias y la labor educativa que nos corresponde, seguimos fortaleciendo los grandes valores y mantenemos nuestro compromiso como educadores pensando siempre en el bien de nuestros alumnos y alumnas.

En este sentido quiero traer a ustedes un sencillo relato que nos puede ayudar a comprender la importancia de pertenecer a un Liceo como el nuestro, con docentes, estudiantes, asistentes, apoderados y educadores que dan sinceras muestras de solidaridad….

 

 “Era un día muy frío de invierno. Un niño de 10 años estaba parado frente a la vitrina de una tienda de zapatos, descalzo y tiritando de frío.

Una señora se le acerca y le dice: Mi pequeño niño, ¿qué estás mirando con tanto interés en la vitrina?

 

El niño responde: “Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos tengo mucho frío”… La señora lo tomó de la mano y lo llevó adentro de la tienda, le pidió al vendedor que le diera un par de calcetines para el niño. Preguntó si podía traerle un jarro con agua y una toalla. El hombre rápidamente le trajo lo que le pidió. Ella se llevó al niño a un rincón de la tienda, le lavó los pies y luego se los secó con la toalla, al momento llegó el vendedor con los calcetines y la señora se los puso, además le compró un par de zapatos.

La Señora acarició al niño en su rostro y le dijo: Espero que ahora te sientas mejor y más cómodo….

 

Mientras ella se despidió y daba la vuelta para irse, el niño le dijo: “Señora, oiga….Señora…. ¿Es usted la esposa de Dios?”…

Después de esta maravillosa historia, cada uno y cada una, como aquella señora, tiene la gran oportunidad de realizar acciones solidarias y de hacer presente al Dios de la vida en medio de los demás.

En nuestro Liceo Bicentenario Enrique Alvear, estos y muchos otros gestos de amor y solidaridad han sido posible… Uno de los importantes ha sido el aporte generoso de nuestros estudiantes y sus familias en el Aniversario del liceo. Allí se reunieron casi 1000 kilos de productos entre arroz, azúcar y fideos…

Estos gestos, sin duda,  emocionan… No los perdamos nunca y sigamos siendo solidarios, especialmente con los más pobres y sufrientes….

Los saluda fraternalmente

Eduardo Cáceres Contreras

Orientador